¿Cómo afecta a los niños y niñas con padres privados de libertad, la sobrepoblación en las cárceles?

¿Cómo afecta a los niños y niñas con padres privados de libertad, la sobrepoblación en las cárceles?

Me gustaría hablar con mi papá, abrazarlo, darle muchos besos… pero tenemos poco tiempo para hablar solos… pero no hay privacidad, hay mucha gente. Nunca podemos hablar tranquilos” (Niña de 9 años) o “Cada vez que estoy adentro (refiriéndose a Santiago Sur) siento ganas de vomitar. Siento asco todo el tiempo, el lugar es horrible” (Niña de 13 años). son algunos relatos que se repiten entre miles de niños y niñas que visitan a sus familiares en los centros penales de nuestro país, país en el que tras conocerse el informe presentado por la directora de Gendarmería, Claudia Bendeck, el pasado 2 de mayo, quedó demostrado que estamos a años luz de mejorar las condiciones carcelarias que permitan abrir espacios para la reinserción social, reunificación familiar, y por consecuencia, acabar con este tipo de relatos por parte de niños y niñas que viven esta realidad.

El informe realizado por gendarmería, a solicitud de los diputados integrantes de la Comisión de Derechos humanos, una vez más revela lo que ya sabemos, la mitad de las cárceles nacionales presentan un grave problema de hacinamiento y sobrepoblación de internos. De las 48 unidades existentes, 24 tienen distintos niveles de exceso en sus plazas, informa La Tercera, lo que produce distintos efectos en la realidad penitenciaria. Se identificaron entre sus consecuencias hacinamiento de internos, falta de camas, deficiente acceso a servicios básicos y malas condiciones de salubridad, entre otros.

Según Gendarmería, existen cinco penales que exceden de manera importante la capacidad máxima de internos que son: el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Limache, con un 279% de sobrepoblación; el Centro Penitenciario Femenino (CPF) de Talca, con un 244% por sobre la capacidad máxima; el CDP de Taltal, con un 243%, y el CDP Santiago Sur (ex Penitenciaría), con un 240% de exceso de internos.

Es por ello que entre las prioridades de la institución estará la implementación del “Plan de Vida Digna” propuesto por el gobierno, que entre otras cosas, permitiría disminuir los niveles de hacinamiento y mejorar las condiciones de vida tanto para internos como para los funcionarios. De igual manera, Gendarmería buscará potenciar los programas de reinserción mediante un catastro de infraestructura y detección de brechas.

Como ENMARCHA, queremos destacar la importancia de los problemas de hacinamiento y malas condiciones que sufren en nuestro país los centros penales, ya que esto perjudica, no solo a las personas que se encuentran privadas de libertad, si no que también a sus familias y especialmente a niños y niñas quienes tienen derecho a mantener contacto con sus familiares.

Es importante que avancemos en mejorar las condiciones carcelarias para que estos espacios puedan permitir avanzar en una reinserción real, donde poder mantener un vínculo familiar resulta fundamental.  

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